¿Cecilias venenosas?

Las cecilias, por lejos constituyen uno de los grupos menos estudiados entre los vertebrados. Se encuentran dentro del Orden Gymnophiona (Clase Amphibia), que puede traducirse del griego como serpiente desnuda. Como su nombre lo menciona, estos anfibios poseen el cuerpo serpentiforme y segmentado externamente formando anillos y surcos.

Sobre estos peculiares animales, conocemos virtualmente casi nada sobre su ecología y en la actualidad constituyen unas 214 especies distribuidas en casi todo el mundo, con excepción de Oceanía y Australia. Su modo de vida fosorial mantiene a las cecilias rodeadas de misterio y mucho de lo que conocemos de ellas proviene de encuentros casuales. Lo que sí sabemos de las cecilias es que su forma corporal está adaptada a sus hábitos subterráneos, al tener ojos reducidos que se encuentran bajo una membrana cutánea, la presencia de tentáculos sensoriales entre los ojos y las narinas, y un cráneo súper reforzado. Se sabe también, que son grandes cazadores de insectos y gusanos, y cuentan con una dentición especializada para la captura de sus presas y una mordedura muy poderosa.

Recientemente, un grupo de investigadores liderados por el biólogo Pedro Luiz Mailho-Fontana del Instituto Butantán de Brasil, descubrieron que las cecilias tienen glándulas conectadas a sus mandíbulas superior e inferior y que las secreciones producidas por estas glándulas contienen proteínas de acción enzimática comúnmente halladas en venenos. Otro hallazgo importante es que el origen de estas glándulas es el mismo tejido que da lugar a la dentición de las cecilias, es decir, un desarrollo similar al que vemos en las serpientes. A diferencia de las serpientes, las cecilias no presentan dientes con canales, y tampoco una gran capacidad para almacenar el veneno; sino que presentan muchas glándulas pequeñas y el veneno sería distribuido de manera uniforme gracias a otras secreciones que cubren los dientes.

Este asombroso hallazgo, podría indicar que estos anfibios pueden haber sido los primeros en desarrollar este sistema de producción de veneno: “Basado en nuestros datos, sugerimos que las cecilias desarrollaron la capacidad de inocular activamente las toxinas a través de los dientes, temprano en la historia evolutiva, probablemente representando uno de los primeros vertebrados terrestres que tiene un sistema oral de veneno.”

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Fuente

Mailho-Fontana et al., Morphological Evidence for an Oral Venom System in Caecilian Amphibians. 2020. iScience https://doi.org/10.1016/j.isci.2020.101234.

Frost, Darrel R. 2020. Amphibian Species of the World: an Online Reference. Version 6.1 (Date of access). Electronic Database accessible at https://amphibiansoftheworld.amnh.org/index.php. American Museum of Natural History, New York, USA. doi.org/10.5531/db.vz.0001.

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